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Cómo lijar con lijadora eléctrica

Los aficionados al bricolaje, cada vez más numerosos, suelen evolucionar y atreverse con el tiempo a realizar labores más complejas. Esto les exige contar con mejores herramientas, entre las que se encuentra la lijadora eléctrica.

Esta herramienta se está convirtiendo en indispensable gracias a las posibilidades que ofrece, ya que no solo son útiles para lijar madera, sino que también se pueden utilizar con metal, plástico o paredes de distintos materiales. Sin embargo, conocer cómo lijar con lijadora eléctrica requiere ciertos conocimientos previos y, para ayudarte, aquí os dejamos algunos consejos.

¿Qué se necesita para lijar con una lijadora eléctrica?

Una lijadora eléctrica es, básicamente, una herramienta giratoria a la que se une papel o tela de lija. Más allá del precio, existen varios tipos diferentes en función del trabajo que se quiera realizar. Si estos son variados, las más adecuadas son las multilijadoras.

Además de la propia herramienta, a la hora de lijar debemos tener a mano otros componentes:

Papel de lija: cada clase de lijadora necesita una lija con un tamaño y forma específico. Además, también existe una gran variedad según la rugosidad de su grado. Cuanto menor sea el número, más fino será el acabado, mientras que los números mayores aumentan la velocidad pero disminuye la delicadeza del resultado.

Bolsa para el polvo: en algunos modelos, la bolsa para el polvo viene incluida de serie.

Elementos de seguridad: es fundamental utilizar gafas protectoras para que el polvo no entre el los ojos. Igualmente, es recomendable usar mascarilla y cascos protectores para los oídos.

Técnicas para lijar con una lijadora eléctrica

En realidad, todos los trabajos de lijado se realizan de manera muy parecida. El proceso comienza con la elección del papel de lija adecuado, teniendo en cuenta el material que se quiera lijar y la calidad del acabado que se pretenda.

En la mayoría de los casos se recomienda comentar con una lija de grano grueso. Después, para la segunda pasada, es conveniente cambiar a una de grano medio. Por último, si buscas un acabado fino, utiliza la lija más fina.

La lijadora tiene que que pasarse por la superficie de manera uniforme y siempre en dirección a la veta. Durante el trabajo no debes presionar sobre la pieza, ya que el propio peso de la herramienta es más que suficiente.

¿Cómo lijar con lijadora eléctrica? Tutorial para aprender a lijar con lijadora eléctrica

En un principio pueda parecer una herramienta complicada de utilizar, pero en realidad cualquiera puede aprender a lijar con lijadora eléctrica en poco tiempo. Aunque hay algunas diferencias dependiendo del material con el que vayas a trabajar, el proceso es siempre muy parecido, como puedes ver en este vídeo.

Colocar el papel lija: después de seleccionar la lija que más te interese en ese momento, solo hay que colocarla en su sitio. Eso sí, siempre con la herramienta apagada.

Encender la lijadora: espera algunos segundos antes de empezar a utilizarla para que el sistema de ventilación y filtrado se activen.

Pasar la lijadora por la superficie: no detengas la máquina en ninguna zona de la pieza para que no se creen marcas irregulares. Como comentamos antes, tampoco ejerzas presión sobre la superficie. Si la zona a lijar es grande, empieza por el centro y acaba por los bordes o contornos.

Apaga la máquina y limpia el polvo generado

¿Cómo lijar con lijadora orbital?

Uno de los tipos más populares de esta herramienta es la orbital. Se trata de una lijadora de mano (portátil) que permite conseguir finos acabados gracias a su velocidad y potencia.

La lijadora orbital hace girar el disco de lijado al mismo tiempo que lo mueve en pequeñas elipses. Con esto consigue que la lija no haga dos veces el mismo trayecto, evitando así las marcas circulares.

Si tienes que lijar tableros o listones, esta herramienta es la opción perfecta, aunque también la puedes usar con cercos, rodapiés y muebles de líneas rectas. En las paredes, por su parte, son muy útiles cuando se trata de tapar grietas o lijar el gotelé.

¿Cómo lijar con lijadora de banda?

La principal característica de las lijadoras de banda es su gran potencia. Es algo menos precisa que otros tipos de lijadoras, por lo que su uso suele reservarse para piezas de madera en bruto, sobre todo cuando son superficies grandes. A la hora de utilizarla, tendrás que marcar el sentido del lijado al empujarla.

¿Cómo cambiar la lija a una lijadora eléctrica?

Aunque cada modelo de lijadora eléctrica tiene su propio sistema para cambiar la lija, en general existen dos modalidades de anclaje.

La primera consiste en pegar la lija al patín mediante un sistema de velcro, lo que hace que sea extremadamente sencillo hacerlo.

El segundo método utiliza una especie de pinza para anclar la lija. Así, tan solo hay que introducir los extremos de la hoja por las ranuras preparadas a tal efecto. Después, solo queda apretar los dispositivos de anclaje.

Lo que nunca debes olvidar cuando vayas a cambiar las lijas es desconectar el cable de la lijadora. Además, es muy recomendable revisar el estado de la lija cada vez que vayas a usar la máquina y asegurarte de que la fijación es la correcta.

¿Cómo lijar madera con lijadora eléctrica?

Uno de los materiales con los que más se utiliza la lijadora eléctrica es con la madera. Cualquier aficionado a la carpintería debe tener en su taller una de estas herramientas.

En el caso de que la superficie sea muy amplia, lo mejor es utilizar una lijadora de banda. En cambio, si son más pequeñas será suficiente con una lijadora orbital, que aseguran un acabado más fino.

Por otra parte, si quieres lijar armarios, muebles o cajones puedes hacerlo con la orbital o con una lijadora delta. En ambos caso, asegúrate de tener un plato lijador rectangular para llegar bien a los bordes.

Otro aspecto importante es tener a mano papel de lija destinado específicamente para la madera. Una vez colocado, se debe pasar la máquina en dirección a la veta.

¿Cómo lijar una pared con lijadora eléctrica?

No existe un método único para lijar una pared, ya que va a depender mucho del material con el que vamos a trabajar. Así, existen diferencias entre el lijado de cemento, yeso o gotelé, por poner tres ejemplos.

Lo más eficiente es contar con una lijadora de pared, que se caracterizan por su gran potencia, su método para eliminar el polvo y su mango telescópico para llegar a las zonas más difíciles.

En el caso de que no tengas una lijadora de este tipo, también podrás realizar el trabajo con una orbital o una de banda.

Si el material que tienes que lijar es el cemento, lo primero es cepillar la pared con una espátula para retirar la suciedad. Tras esto, emplea una lija de grano grueso para dar la primera pasada, una de grano medio para la segunda y una de grano fino para el acabado final.

Otra posibilidad es que el lijado tenga como objetivo preparar la pared para pintar. En este caso, comienza la primera pasada desde el techo y utiliza una lija de grano grueso. Por último, vuelva a realizar otra pasada con lija de grano fino.

¿Cómo lijar un suelo de madera con lijadora de banda?

Lijar un suelo completo de parqué o madera suele ser un reto para cualquiera. El objetivo del trabajo suele ser igualar la superficie, pero sin que el material resulte dañado. Para ello, la mejor herramienta suele ser la lijadora orbital.

Para los suelos de tablones conviene lijar paralelamente a esos mismos tablones y utilizar un papel de lija de grano fino. La limpieza, antes y después del lijado, es fundamental para lograr el acabado que se desea.

¿Cómo lijar un techo con lijadora?

La manera de lijar el techo es muy similar a los trabajos en la pared. La única diferencia es la mayor dificultar para alcanzar la superficie.

Lo mejor es utilizar una lijadora de mano y el lijado debe seguir la dirección de la veta. Para este trabajo es casi imprescindible contar con un mango telescópico, además de unas gafas para proteger los ojos del polvo que va soltando el techo.

¿Cómo lijar sin manchar?

Uno de los grandes problemas al lijar cualquier superficie es el polvo y la suciedad que va apareciendo en el proceso. Para empezar, es importante proteger todos los elementos cercanos para que ese polvo no caiga directamente sobre ellos.

Muchos modelos cuentan también con una bolsa que se ajusta a un aspirador para capturar esa suciedad. Sin embargo, es casi imposible evitar que parte caiga en el suelo.

Durante el lijado es recomendable ir pasando un paño húmedo sobre la superficie tras realizar la pasada. Con ello, el polvo no quedará suspendido en el aire, algo que puede incluso ser peligroso cuando se aspira.

¿Cómo escoger la lija adecuada?

Aparte de la propia máquina, el elemento fundamental de las lijadoras es la lija que vayamos a utilizar. Existen bastantes tipos diferentes, con diversos tamaños y cantidad de grano. Además, también podemos encontrar algunas destinadas a materiales específicos, como la madera.

Cuando hablamos de grano, es imprescindible saber que a menor número, más material puede retirar, aunque de una manera más basta. Por el contrario, un papel de lija de 200 asegura un acabado muy fino y pulido.

Esta característica convierte a las lijas con numeraciones muy bajas en las mejores para quitar pinturas o desbastar rápidamente. Igualmente, también son muy eficientes si quieres lijar metales oxidados.

En el caso de las lijas de grano grueso, marcadas con números desde el 40 al 60, su uso es recomendado para quitar fácilmente capas de material y para la primera pasada en las maderas rústicas o de mampostería.

El grano medio, entre 80 y 120, es muy común cuando se quiere lijar para preparar una superficie para pintar. Con ello, la zona queda perfectamente preparara para que la pintura agarre bien.

Por último, las lijas con numeraciones más altas son las adecuadas para lijar aquellas piezas que requieren un acabado fino. Sirven, además, para eliminar impurezas en las paredes.